Hace unos años, el 11 de noviembre de 2008 para ser más exacta, creé una página en Facebook de la banda imitadora de los Beatles, The Beats. Por el simple hecho que quería poner “me gusta” la banda, y como no encontre donde simplemente cree una.
Con el tiempo la página fue creciendo. Actualizaba cada dos, tres días con noticias que apenas podía conseguir en Google de la banda. Creaba eventos, subía fotos, artículos, entre otras cosas. Es el día de hoy de esa página llamada The Beats tiene mas de 16 mil seguidores y sigue creciendo.
Desde el primer momento dije que la págino NO ES OFICIAL, que no tengo ningún tipo de contacto con la banda ni sus productores. Lo aclaraba de tanto en tanto porque la gente firmaba el muro como si yo fuese uno de ellos, y la verdad es que no quería generar falsas esperanzas ni ocupar lugar que no me corresponde.
Hoy es 16 de abril. El sábado 7 entré para “chusmear” como iba el numerito y me encontré con dos mensajes muy interesante en el inbox.
El primer mensaje era de la diseñadora de la página web de The Beats (de ahora en más “la diseñadora”). Decía que quería contactarse conmigo para oficializar la página. El segundo mensaje era de uno de los productores, “necesitaba contactarse de manera urgente con la creadora o administradora de la página”. Claramente y razonablemente me puse muy contenta.
El Domingo de Pascua le envié un mail a la diseñadora presentándome como la creadora de la página. Le dejé mi celular para conversar mejor y ver que es lo que tenían pensado.
El lunes siguiente, se comunican conmigo de la producción para decirme más o menos lo mismo. Quería oficializar la página, porque vieron que tenía mucha gente y mucho movimiento, a cambio de entradas gratis a sus shows, CD, remeras, etc. Merchandising… Y un reconocimiento público en la página por haberla creado.
Mi respuesta fue positiva, pero claramente es algo que tenía que pensar. Se había dado todo muy de golpe.
Acordamos una reunión para el miércoles siguiente en el Alto Palermo Shopping. Hablé con mi viejo, con un amigo, con mi hermano, mi vieja. Todos me dijeron más o menos lo mismo. Que esos “beneficios” no eran un buen cambio para entregarles los 16 mil seguidores de Facebook.
Ante lo que supuse, sería una reunion de cierta trascendencia, sentía un poco de temor, entonces decidí no ir sola. Llegamos con mi hermano y nos encontramos con Patricio Pérez (George Harrison) y la diseñadora.
Pero No. No quisieron. Querían todo a cambio de casi nada.
Pero lo feo, realmente feo, no fue la ausencia de algun intercambio material sino la actitud que mostraron. Actitud que, además, como fan me partió el alma.
Ante mi expresión de querer sostener la administracion, reaccionaron con cosas como que yo estoy usando su nombre, una marca registrada, y que (yo) perjudico su imagen pública.
Expresó cosas como que él ya había hecho demandas a personas que usaban su nombre en Facebook, cuando al inicio de la reunion dijo claramente “yo no tengo Facebook, no se como se usa (…)”
Claro está que yo no me hago pasar por ellos, ni por la diseñadora, ni por nadie de su producción. La página dice bien claro que es NO OFICIAL, y asi seguirá siendo.
Me han dicho cosas como “Yo si quiero hago una página oficial y en un mes te paso por arriba”.
“Me parece BÁRBARO. Hacelo y yo les hago publicidad. No me interesa competir con ustedes. Esta página comenzó como una página de fans de la banda y así seguirá siendo. Y si es por la marca registrada, es simple: cambio el nombre”. No problem.
Anyway… La reunión quedó en la nada. Ah, no. Sí. Me dijo que en quince días iba a actuar legalmente. Realmente sonó amenazador.
Me parece bien, pero es una pena. Pudieron actuar con empatia, con la misma que un fan expresa.
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